Vetements pone a la venta un collar que también es una cucharilla para esnifar farlopa… Y, mira, la gente no se lo ha tomado precisamente bien.
Mira que le gusta a la gente una polémica y, sobre todo, mira que le gusta a la gente la hipocresía. Porque, a ver, chiquis, ¿ya hemos olvidado el hecho de que el concepto «dieta de modelo de los 90s» sigue existiendo y que consiste fundamentalmente en alimentarse a base de farlopa y cubitos de hielo? Pues eso. Que el mundo de la moda y la cocaína (y, venga, joder, las drogas en general) están íntimamente ligados igual que el mundo en general está ligado a día de hoy a la cocaína y a las drogas en general. Eso es un hecho.
Así que no entendemos muy bien de dónde sale el escándalo ante el hecho de que Vetements vaya a empezar a vender un colgante que consiste en una especie de tubo de metal que se desenrosca y se divide en dos partes, siendo una de ellas (oculta hasta el desenrosque) una cucharilla de las que de toda la vida se han usado para meterse farlopa sin necesidad de pasar por el intríngulis de tener que buscar un sitio en el que hacerse una ralla. Lo mejor de todo es que esto no es nada nuevo y que, de hecho, Vetements ya presentó esta maravilla hace un añito a través de sus redes sociales, tal y como atestigua esta foto de Instagram…
Bueno, no, rectificamos: lo mejor de todo es que este collar forma parte de lo que parece que será toda una línea de accesorios destinados al consumo de drogas diseñados por Vetements. En esta línea se encuentra el también célebre colgante / grinder para moler la marihuana, además de un mechero y una pitillera que puedes ver en esta otra foto de instagram de la firma de Demna Gvasalia.
Pero volvemos al principio: básicamente, no entendemos que la gente se haya vuelto loca del chichi por la existencia de este maravilloso accesorio… Cuando, sinceramente, el motivo por el que nosotros nos volvemos realmente locos es por su precio nada amigable de 350$. Aunque, la verdad, también hay que pensar que esto es un accesorio para toda la vida. Y no las joyas. [Más información en la web de Vetements]