De la mano de Alfaguara, llega a nuestro país «El Enigma Flatey» de Víktor Ingólfsson, la última sensación de la novela negra made in Iceland.
Islandia es uno de los países con el índice de criminalidad más bajo del mundo. Normal, porque son cuatro gatos. Sorprende entonces que, desde una isla tan pequeña y (en apariencia) tan tranquila, estén llegando en los últimos tiempos tal cantidad de novelas de temática negra y policíaca que no sólo se devoran como galletas recién sacadas del horno, sino que también están acaparando un nivel excelente de críticas en el mundillo literario. Es el caso de «El Enigma Flatey» de Viktor Ingolfssón que, después de convertirse en uno de los hitos de la novela negra contemporánea, ahora llega a nuestro país de la mano de Alfaguara.
El libro está ambientado en los años 60 y centra toda la acción en la isla que le da nombre al enigma. Una isla real (y donde el autor veraneaba de pequeño), pequeña, tranquila, aislada, que ha vivido tiempos mejores y que ve cómo su día a día se va al traste cuando aparece el cadáver de turno. Empiezan las investigaciones y la cosa se va enredando poco a poco. Se enreda tanto que la trama empieza a atar lazos con una intriga mágica, cuasi milenaria que une ese cadáver encontrado por unos cazadores de focas con un códice de la Edad Media que relata el origen de las sagas islandesas y que los habitantes de la isla cuidan como si les fuera la vida en ello. Los que lo han leído dicen que es como «El Código Da Vinci» pero sin fuegos artificiales y con cien toneladas más de inteligencia; otros afirman que, más que un thriller trepidante, es un retrato de una comunidad en horas bajas que quiere y necesita proteger sus rutinas y tradiciones de cualquier embiste del mundo exterior. En lo que todos coinciden es que en «El Enigma Flatey» no hay persecuciones, ni disparos, ni intrigas. Por no haber, no hay ni violencia en la narración. El libro de Ingolfssón es una historia fría, apacible y tranquila como la superficie de un lago helado que trata más de lo que aparenta y que se aleja sin esconderlo de los preceptos habituales del género. El libro perfecto para este verano si no quieres cocerte el seso con el primer best-seller que caiga en tu cesta playera.